Dice el Salmista en Salmo 25:15 al 17 : Mis ojos nunca se apartan del Señor,pues El saca mis pies de la trampa. Mírame y ten compasión de mi,que estoy solo y desvalido,afloja lo que aprieta mi corazón y hazme salir de mis angustias…..
No tengo fuerzas Padre Eterno, soy de carne y mi corazón es de piedra, sólo espero que me mires con el inmenso amor que nos das a tus hijos. Jesús también sintió angustia, y El conocía todo el Plan que tenías para El, lloró amargamente, sus lagrimas furon de sangre pero la oración para ti, hizo entender que era Tú santa voluntad y no la de El.
Si Cristo , nuestro redentor vivió estos sentimientos de hombre, que queda para mi ,por eso pido que me llenes de consuelo, que sueltes todas mis angustias y llévatelas, hazlas tuyas y deja que yo solo vea las maravillas que nos regalas cada dia, cada momento.
Deja ver tu rostro de Amor y mírame con misericordia, cumple tus promesas, las espero con Fé.
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